27 novembro 2018

Neoliberalismo ou democracia




O texto abaixo, com suas fragilidades e desacertos por ter sido redigido em três dias, foi apresentado no Primeiro Forum Mundial do Pensamento Crítico - CLACSO, em Buenos Aires, no GT Economia e Desarrollo Político. Foi um exercício que me exigiu leituras ainda não devidamente estudadas, conferências ouvidas e não revisitadas e  alguns textos meus publicados neste blog e parcialmente reaproveitados em suas formas e conteúdos, como por exemplo, o título.


LA VORACIDAD COMPETITIVA Y LA RAZÓN DISPONIBLE
Retrato de un país a la deriva

"Pienso que poco a poco, y de modo irreversible, nos alejamos de las "cuestiones románticas" de nuestro tiempo, y más específicamente, de 3 puntos que definen el problema de mi análisis hoy. Estos puntos son: 1) nuestras posibilidades ideológicas, 2) nuestras posibilidades profesionales, 3) nuestras posibilidades afectivas y de acción en el mundo.

Los acontecimientos ocurridos en las últimas elecciones de Brasil imponen una nueva manera de, nosotros del campo democrático, comenzar a entender lo que pasó bajo nuevos paradigmas. Ya no cabe más la lectura socio-político-económica con sus proyectos teóricos, muy bien concebidos en la academia, si no existe la proximidad carnal con las masas populares. Abandonadas como están, entregadas a su destino en el sufrimiento cotidiano, con un anteparo de programas sociales muy restringido y sin aquello que Montserrat Sagot llama una formación ideológica.

En el primer caso, considero el ejercicio de la práctica y de la reflexión político-ideológica, un trabajo que el campo democrático de izquierda practicaba muy bien en los años 1970 y 1980 en Brasil, a través de la comunidad eclesial de base, la iglesia progresista en los bordes de las ciudades desarrollando métodos críticos de análisis. Esto se perdió, como el aliento al viento, y en el lugar surgieron las acciones de la teoría de la prosperidad, trabajado de manera incesante por las iglesias neopentecostales.

Considerando las circunstancias políticas de mi generación, las luchas de independencia de África, las guerrillas de liberación en Centroamérica, hoy prácticamente no tienen sentido pensar en los líderes que se forjaron en el período de independencia de África, como Steve Biko, Leopold Senghor, Ben Bella , que alimentaban el imaginario tercermundista de los jóvenes en torno a un mundo más justo y solidario.

El más increíble en este período de ruptura con la memoria de la construcción nacional es observar el esfuerzo sistémico en hacer anacrónico y falso pensadores muy actuales como Edward Said, Milton Santos, Tariq Ali y políticos que apenas dejaron el poder, sobre todo en nuestra América del Sur, como Lula, Kirchner, Correa.

La poderosa onda neoliberal de linaje financiero-empresarial lanza sus datos y juega en el escenario con representantes "íntegros", con la propuesta de "gobernanza gestora", sin ninguna tolerancia a la diversidad política, pues se privilegia el liderazgo bancario, en sintonía con los derechos humores del llamado mercado.

En el segundo caso, el espectro de actuación profesional, la fuerte restricción de los conocimientos humanos, sustituidos por la práctica del saber técnico, concentran la formación superior a las estrategias alineadas a los intereses del mercado, gestión y producción y marketing. Cada vez más se eliminan de las aulas de las Ciencias Humanas las lecturas y debates en torno a la comprensión del mundo en que vivimos, de manera crítica. Las ocupaciones que valoran el cuerpo y la mente, los fundamentos del bienestar individual y social como la sociología, la antropología, la psicología, la filosofía, entre otras.

Entramos en un período en el que se acelera la competencia, premiando a aquellos que ofrecen subsidios a ese modo de enfrentamiento funcional, de profesores que aplican su conocimiento valorizando las condiciones de mercado, a trabajadores que se empeñan en reproducir prácticas de gestión y economía empresarial, todo definido por las cartillas neoliberales.

Y por ende el tercer caso, tal vez el más dramático, las posibilidades del afecto y de la convivencia en concordancia desaparecen con el acrecimiento de la competición, en una clave de lucha por la supervivencia en el mundo. El neoliberalismo, como propone Teresa Morales Oliveira, ministra de Desarrollo Productivo y Economía de Bolivia, no se restringe a la aplicación de los conceptos liberales en la economía, sino acción política de conquista del Estado por las grandes corporaciones redimensionando nuestra condición de estar en el mundo. 

La violencia no sólo física, sino principalmente comunicativa, de grupos alineados al más agresivo neoliberalismo económico, demuestra que una nueva moral y una nueva comunicación se impone, constituyéndose como voz y pensamiento de esa hegemonía financiero-empresarial que avanza.

Conforme Mbembe, el neoliberalismo en su proyecto de globalización deja explícita la construcción de centros y periferias, exploradores y explotados, en un modelo esclavócrata que privilegia la racialización de la humanidad, sea ella biológica o social. El racismo aquí puesto necesita ser reconocido para ser enfrentado. La branquitud retirada de su función modelo. 

En los años 1970 la Teoría de la Dependencia Marxista discutida por Ruy Mauro Marini, Vania Bambirra y Theotonio dos Santos, entre otros, proponía el mismo escenario centralidad-periferia del capitalismo, analizando los desajuste del desarrollo de la ciencia, la técnica y la información, dependencia y sumisión impuesta por el centro industrial en relación a la periferia.

Hoy el escenario es más desesperante, ya que desde el punto de vista de Mbembe, la producción de enemigos es intestina, se da en la propia periferia, y en el caso de América Latina, se muestra sometida no a los militares, sino al poder jurídico, apoyo indispensable de las élites, del gran empresariado transnacional y de los medios corporativos.

Esta, sin embargo, cumplió mejor su papel a principios del siglo XXI, al diseminar la fake news a favor de las clases dominantes. Hoy por hoy, como mostró la elección de Bolsonaro, ella fue colocada en segundo plano por la voracidad de la fake news producida en las redes sociales.

Es decir, como lo dije Paulo Freire, la diversidad cultural, social, política, son colocadas en jaque por una masa de reproductores bancarios que asimilan contenidos vagos, inconsecuentes e imprecisos como signos de cambios necesarios. Se sacrifica la autonomía del individuo en nombre de un "masivo compromiso bancario" que ofrece nada más que una mínima perspectiva de supervivencia.

El odio no surge del movimiento súbito y articulado de protofascistas enredados en cada sociedad, sino de todo un conjunto institucional que facilita la voz de esa gente. El odio es parido como una forma de desarticulación, como a desvelar una especie de totalitarismo que propone la reconstrucción total de la sociedad, con nueva mentalidad, con nuevas instituciones. 

El odio de las calles de Berlín a principios de los años 1930 resurge con otros ropajes, legitimado por la miseria intelectual y social. El odio en las relaciones ganará fuerza en Brasil de Bolsonaro, un odio decrepito, de tono agresivo, incapaz de edificar un proyecto.

La desintegración por las fake news producida en los valores morales de la sociedad construyó en Brasil consecuencias dolorosas y irreversibles en el tejido social. Para terminar de manera más liviana, aún que dolorosa, me gustaria de proponer una conclusión literária, un cuento escrito por Mario Benedetti hace 50 anos, en que es posible comprobar algo que se pasó a menudo en nuestros hogares. 

Se trata del cuento Ganas de Embromar, de Benedetti, cuando los amigos Armando y Barreto perciben que sus conversaciones telefónicas son intervenidas en razón de tres carrasperas, una larga, otra corta y otra larga, y aún así continúan jugando con el censor. Pocos dias más tarde, Armando es detenido y violentamente torturado.

Armando se despertó en el hospital y allí todos estaban: el padre, la madre, Barreiro, Tito, Celia. Detrás de Barreiro estaba Tito, más callado que de costumbre. De pronto, Maruja, su novia, reparó em él.

- Y vos qué decís ahora? Seguís tan ecuánime como de costumbre?

- Siempre le dije a Armandito que la política era una cosa sucia.

Luego carraspeó, três vezes seguidas, una larga, una corta, una larga.


14 novembro 2018

Questões românticas e sobrevivência



Penso que aos poucos, e de modo duro e irreversível, nos distanciamos das “questões românticas” de nosso tempo, seja em nossas possibilidades ideológicas, em nossas ocupações funcionais, em nossas maneiras de ser no mundo. No primeiro caso, considero o exercício da prática e da reflexão política. Considerando as pessoas da minha geração, torna-se absurdamente anacrônico pensar nas lideranças que se forjaram no período de independência da África, como Lumumba, Senghor, Ben Bella, que alimentavam o imaginário terceiro-mundista dos jovens em torno de um mundo mais justo e solidário. 

O mais abstruso desse caso é observar o esforço sistêmico em tornar anacrônico e falido pensadores muito atuais como Edward Said, Milton Santos, Tariq Ali e políticos que mal deixaram o poder, sobretudo em nossa América do Sul, como Lula, Kirchner, Correa. A poderosa onda neoliberal de linhagem financeiro-empresarial lança seus dados e joga no cenário com representantes “íntegros”, com a proposta de “governança gestora”, sem qualquer tolerância à diversidade política, pois privilegia-se a liderança bancária, em sintonia com os humores do chamado mercado. 

No segundo caso, o espectro de atuação profissional se restringe fortemente, estimulando-se aquelas que igualmente estejam alinhadas aos interesses do mercado, pela pesquisa, gestão e produção. Cada vez mais eliminam-se as ocupações que valorizam o corpo e a mente, os fundamentos do bem-estar individual e social como a sociologia, a antropologia, a psicologia, a filosofia, dentre outras. Entramos em um período na qual acirra-se a concorrência, premiando-se aqueles que oferecem subsídios a esse modo de enfrentamento funcional, de professores que aplicam seu conhecimento valorizando as condições de mercado, a trabalhadores que se empenham em reproduzir práticas de gestão, tudo definido pelas cartilhas neoliberais.

E por fim o terceiro caso, talvez o mais dramático, são derrubadas a liberdade de escolha, redimensionando nossa condição de estar no mundo. A violência não apenas física, mas principalmente comunicativa, de grupos alinhados ao mais agressivo neoliberalismo econômico, demonstra que uma nova moral e uma nova comunicação se impõe, constituindo-se como voz e pensamento dessa hegemonia financeiro-empresarial que avança. 

Significa dizer, a diversidade cultural, social, política, são colocadas em xeque por uma massa de reprodutores de conteúdos vagos, inconsequentes e imprecisos, como signos de mudanças necessárias. Sacrifica-se a autonomia do indivíduo em nome de um “massivo engajamento bancário” que oferece nada além de uma mínima perspectiva de sobrevivência.      


05 novembro 2018

Mario Benedetti, um conto


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Mario Benedetti


Pegadas

Nas pegadas de ida os pés se apoiam sem problema, mas nas de volta a coisa se complica. As de ida traçam o caminho dos que se foram, por fome, por medo ou pelas dúvidas. As de volta desenham o caminho da nostalgia ou do desconsolo. As de ida são mais intensas, mais profundas, resultado de muitas reflexões. As de volta são mais íntimas, desprevenidas, mais biográficas.

Tanto em umas quanto em outras, o denominador comum é a esperança. Nas de ida, a esperança são braços e abraços, todos à distância. Nas de volta a esperança é que a memória não promova enganos, que nos espere com os olhos de antes, os braços de aconchego, as ruas de sempre, as árvores que não se derrubaram.

Pegadas e pegadas, rastros e sinais, vestígios e utopias. O mundo está para além e está aqui, os próximos contíguos e remotos.

As próximas pegadas serão novas, fresquinhas. A duras penas criarão outro caminho e outra forma de ser e de pisar. Louvado seja o futuro, se existe. Existirá?

(texto extraído e traduzido da obra Vivir Adrede, Santillana Ediciones, Madrid, 2009)



01 novembro 2018

Desigualdades Urbanas



Semana atípica, de colorido desolador. Começou com a declaração de vitória do candidato capitão, indicando uma governança que será dolorosa em termos de direitos humanos e trabalhistas. Na verdade, não sei como denominar o candidato que vence as eleições do Brasil. Não é exatamente um fascista, não é um otário, não é um irresponsável, não é um fanático religioso, não um liberal xiita, embora sua personalidade contenha todas essas características. 

E acrescente-se, é um militar que aprecia torturadores, que estimula o armamento. Portanto será sob essa conduta belicosa que passaremos os próximos quatro anos. Nós do campo popular lutamos até a vigésima quarta hora, fomos às ruas, ocupamos as redes sociais, fomos criativos e decididos, mas não foi suficiente. Fernando Haddad ficou dez pontos atrás nos votos válidos (55% a 45%), o capitão foi eleito com 39% dos votos totais, superado pela soma dos votos de Haddad, nulos, brancos e pelo contingente dos que não votaram.

O choque foi de difícil assimilação, desolação completa entre meus amigos, e não sei se superaremos. Sérios ataques à educação superior, à previdência, ao meio-ambiente, ao patrimônio público ocorrerão, submetidos aos mandos ou desmandos de gente miúda, fraca, sem qualquer visão estratégica. Penso que atravessarei esses próximos dois anos sem vínculo empregatício, e espero que consiga a aposentadoria no tempo programado, agosto de 2020. A situação do país é dramática e sem ela, a minha situação pessoal ficará mais difícil.
...

Dia 13 de novembro será de lançamento, publico com algumas modificações uma parte de minha tese, no formato de artigo, no livro Desigualdades Urbanas: Segregação, Alteridade e Tensões em Cidades Brasileiras, organizado por minha orientadora, Profa. Maura Véras. O texto parece-me bem estruturado e me traz algum ânimo no prosseguimento da produção acadêmica, embora veja poucas possibilidades de seguir como docente, principalmente na minha área, Sociologia. Ainda terei a satisfação de outras publicações em revistas eletrônicas de Comunicação, junto com Mônica, programadas para o próximo ano


27 outubro 2018

A luta em meio ao turbilhão

com Fernando Solanas

Ouvindo Jorge Ben Jor, um CD ao vivo que ouvia muito há 25 anos, Mestres da MPB, que levei de presente para meu amigo Klaus e que no caminho, fiz com que um tcheco vendedor de mamulengos me pedisse para escolher qualquer um em troca do disco. Tenho a quase convicção que meu amigo tenha esquecido o CD em alguma prateleira de sua casa, e imagino que seu caráter protestante, discreto e pouco afeito a alegria tropical, tenha sido decidido para esse esquecimento.

Véspera das eleições presidenciais, ainda que paire um entusiasmo empolgante nestes últimos dias, com o crescimento das intenções de voto em Haddad e a queda do candidato militar, ainda temos uma situação difícil. A ignorância sobre questões de história e política que recobrem significativa parcela de nossa população, segue apontando para a nefasta escolha, e se der para alcançarmos, será por muito pouco. Apoios dos mais diversos segmentos sociais seguem pipocando em favor da candidatura popular, em defesa da democracia. Mas faltou uma declaração de Ciro Gomes, que chegou ontem da Europa e teria proporcionado um forte impacto emocional.

Simultaneamente às grandes concentrações verificadas nesta semana, no Rio, São Paulo, Recife e especialmente ontem, em Salvador, ocorre um movimento interessante, típico das militâncias mais aguerridas dos bons tempos do PT, grupos de esclarecimento atuando fortemente por todos os lados, seja nos lugares públicos, seja nas redes digitais. Acumulo bastante material de divulgação para futuros trabalhos de análise acadêmica. Ontem mesmo consegui “virar” dois votos no ônibus, ao voltar do mercado, junto a dois idosos das periferias mais longínquas.

A senhora a princípio ficou indecisa quando lhe perguntei se iria votar, gesto corriqueiro de defesa das pessoas mais simples. Mas bastou lhe sugerir com segurança a opção Haddad para ela se mostrar confiante em uma arguição segura. Comentou sobre o “olhar ruim” do candidato militar, seu receio pela disseminação do armamento, da perda de sua aposentadoria ainda não alcançada. E na saída, o senhor que desceu comigo mais parecia um veterano pastor, me perguntou se “colocamos o militar lá”, ao que lhe respondi que nunca, a opção tinha de ser Haddad para o nosso bem. Ele repetiu, humildemente, “sim, Haddad”.

Reforcei minha impressão de que existe muita gente ou votando sem segurança no nefasto, ou mantendo-se indecisa por falta de informação. A luta que nós da classe média propomos como salvaguarda dos direitos democráticos não faz sentido em muitas franjas urbanas de nosso país, razão pela qual ela não é incorporada no dia-a-dia com o mesmo afinco. O autoritarismo que nos assusta é o lugar comum nas periferias mais recônditas, a violência policial que torturou os intelectuais nos anos 1970 segue torturando e matando nos territórios de precariedade.

Senti ontem o mesmo brilho de coisa boa no ar quando precedemos uma grande vitória. Resta saber se o esforço do campo popular conseguirá demover alguns milhões de votos do candidato da ditadura. Por demover digo simplesmente que precisamos sensibilizar as pessoas ainda carentes de cidadania que não será pelo militarzinho de araque que alcançarão o estatuto de reconhecimento social, tornando-se sujeitos de direito.  

Pude assistir, por fim, ao belo La Hora de los Hornos, e ao final, tive o prazer e a imensa alegria de trocar umas palavras com seu diretor, Fernando Solanas. Trabalhei com alunos de cinema, durante pelo menos um ano, seu filme La Memoria del Saqueo, um forte relato sobre a degradação social nos anos de liberalismo menemista. Pude encontrá-lo uma vez no Fórum Mundial de Porto Alegre, há quase vinte anos, ouvindo-o em sua retórica contundente. Ontem, mal ouvia sua fala mansa e criteriosa, agora fortemente engajada na denúncia da indústria de pesticidas que polui e mata.


25 outubro 2018

Sinais que vêm e vão


Tuca, noite de 22.10.2018

Mais uma vez o campo popular esteve representado por milhares de pessoas no Tuca para a arrancada rumo à vitória. Em 2014 ocorreu o mesmo e não tenho dúvidas que o encontro de então catapultou a virada de Dilma sobre Aécio. Desta vez, começamos a semana ali, com uma série de ritos emocionados, com a presença de personalidades representando significativas parcelas da sociedade civil. Foram pesquisadores, estudantes, artistas, torcidas uniformizadas, lideranças religiosas, que marcaram presença diante de centenas de pessoas dentro e fora do teatro. 

Concentrações assim promovem a convicção de que nossas ideias e nossos atos políticos encontram terreno fértil no comum, em irmandade cívica, projetando sonhos e desejos encarnados por nossos candidatos ao poder. A energia do encontro contagiou a todos em meio a audições, cantorias, palavras de ordem, com a profunda esperança de mobilizarmos uma grande força para a vitória de domingo.

Neste momento, a pouco mais de 60 horas do início da votação, as pesquisas indicam uma diminuição da distância entre o candidato militar e Haddad. O Vox Populi de hoje apresenta um quase empate técnico, 53% a 47%, bem abaixo do quadro de dez dias atrás. Ontem, o Ibope mostrou que na capital paulista, Haddad superava o capitão em 51% a 49%, provavelmente resultado de um crescente apoio evangélico, e foi sob esses indicadores que uma grandiosa concentração no Largo da Batata ocorreu ontem.

Embora não tenha comparecido ao evento, fui tomado por uma sensação muito positiva à noite, o que absolutamente não tem nada de científico - tratou-se de mais uma dentre tantas impressões voláteis que me alimentaram nessas conturbadas eleições. Às vezes ocorrem de maneira intensa, dando a entender que algo inexcrutável está em movimento. Ao longo das manifestações de 2013 ocorreram tais impressões, que me anunciavam algo desagradável. No primeiro turno destas eleições, cheguei a sentir algo poderosamente ruim logo depois da grande manifestação do #EleNão, o que não foi exclusividade minha, mas de inúmeros amigos próximos.

Os acontecimentos estão em marcha e ao acompanharmos fragmentos de suas manifestações, tomamo-los em uma dimensão dramática ou catártica. Ontem à noite estava à beira da catarse, submetido a tantos sinais via redes digitais que me faziam acreditar que avançávamos de maneira inapelável rumo à vitória. Agora, em que os sinais são menos intensos, retomo apenas aquela vaga esperança militante de que tudo terminará bem para nossas cores.


21 outubro 2018

Semana decisiva


Avenida Paulista, 20.10.2018

Nestes tempos de conexão digital, os fatos se desdobram com incrível rapidez, o que não significa que estejamos nos informando com qualidade. A produção de imagens e dos memes não está submetida à veracidade histórica e dessa maneira, tem a força de mera peça publicitária. A irresponsabilidade na difusão de uma assertiva tomada como verossímil, sem a devida checagem de sua origem ou de seu propósito, acaba como uma prática sem propositura educativa, revelando-se justo o oposto, o esforço em alimentar um plano ideológico equivocado, injusto, retrógrado.

O jogo democrático ficou exposto com a revelação de que agências de marketing digital facilitavam a disseminação de conteúdo contra o PT, significa dizer, uma plataforma como o WhatsApp utilizada como veículo para o envio de milhares de mensagens políticas, as chamadas notícias falsas (fake news) a serviço de um candidato. Na verdade, memes ou imagens produzidas de modo grosseiro, como as "mamadeiras eróticas de Haddad" ou a camiseta da Manuela com os dizeres "Jesus é travesti" - quando na verdade a mensagem era "Rebele-se".

Essa poderosa ação, que pode ter mudado o rumo do pleito no final do primeiro turno, a chegada de candidatos pouco conhecidos, no Rio com Wilson Witzel e em Minas Gerais com Romeu Zema, se constituiu em financiamento eleitoral proibido pelo STF, que até o momento, assim como o TSE, não se manifestou sobre o escândalo. Se é clara a impressão de que a candidatura Haddad-Manuela não conta com qualquer amparo institucional, vale dizer, dos tribunais de justiça ao sistema financeiro, passando pelos quartéis militares, dependendo completamente da força popular, também fica evidente o nada discreto apoio que a outra candidatura tem nessas esferas de poder.

Resta saber nas próximas pesquisas que sairão nesta semana, o estrago que a denúncia do jogo ilegal da campanha do candidato da direita causou no eleitorado. Até onde se pode esperar importantes alterações na disputa, contando com a sensibilidade e percepção do eleitor em relação à fraude eleitoral constatada? Até onde o desejo de mudança expresso nas sondagens se associa a esse tipo de maracutaia promovida por um candidato que diz combater a corrupção que está aí? Aguardemos ansiosamente os próximos dias.
...

Ontem tivemos mais uma forte demonstração pelo país - não tão animada e intensa como a de duas semanas atrás - da frente "O Povo Feliz de Novo", com milhares de pessoas e organizações sociais mobilizadas, cuja concentração em São Paulo começou na avenida Paulista, transformou-se em corso e encerrou a atividade em frente a catedral da Sé. 

Talvez seja interessante expressar minha opinião, meu sentimento em relação ao momento presente: há um palpável rechaço ao representante fascista, em nossas conversas informais com trabalhadores que morando nas periferias, trabalham na região da Paulista. Não identificamos, em absoluto, uma maioria determinante a favor dessa candidatura que nos sinalizasse (para mim e minha querida M.) uma preferência dominante. Ao contrário, quando encontramos indecisos, estes se mostraram inclinados ao voto por Haddad. Mas o que surpreende é o voto admitido em Haddad que, por vezes, vem com convicção, como desacordo ao comportamento irresponsável e preconceituoso do adversário. 

Enfim, com o bloqueio dessa ação ilegal bancada por empresários em favor da direita, nesta reta final, recompõem as chances de um triunfo que seria muito bem-vindo, ainda que persista essa incômoda nuvem cinzenta do judiciário, onde uma penada pode modificar repentinamente uma vitória do campo popular. Como percepção pessoal, considero que a vitória de Haddad só seja possível com o voto maciço dos rincões distantes e das periferias urbanas, sem contar com a majoritária adesão dos indecisos e dos que desejam anular o voto, cerca de 15%. 

Uma vez mais está posto o confronto de interesses entre a classe trabalhadora e a burguesia. 


18 outubro 2018

Mãos atadas


Chegamos ao limite do que poderíamos compreender por jogo democrático, onde a ciência política se confunde com campanha maciça de empresários em atuação ilegal nas redes sociais, principalmente no WhatsApp, ao disseminar postagens falsas contra um candidato. Nenhuma oportunidade ao contraditório, apenas um ataque intenso de falácias produzidas com o objetivo de destruir a imagem e a obra de um candidato. Como se opor a isso? Do ponto de vista do campo social, pouco a fazer. Nossa organização combativa que se manifesta nas ruas, em toda o seu ânimo e boa vontade, demarca uma prática de embate de ideias, legal em seu conceito e aplicação, lamentavelmente superada por robôs que proliferam à exaustão as mais bárbaras fake news, por infovias desimpedidas, a colher parcelas substanciosas e desinformadas da população. 

O que poderia ser a garantia lídima do processo eleitoral, instâncias de poder como o TSE, PGR ou em última instância, o STF, mostram-se silenciosas, imobilizadas, como que hipnotizadas diante de tais ações tecnológicas, que configuram doações ilegais de campanha. A denúncia chega por um grande veículo da mídia impressa, com todas as letras, mas ao que tudo indica não haverá reação à altura dos poderes da república, de modo objetivo, do legislativo e do judiciário, como também não deverá ocorrer desdobramentos nas demais mídias corporativas. Parece que chegamos ao derradeiro cul-de-sac do jogo democrático em nosso país, destroçado pela irresponsabilidade e pela cumplicidade. O ódio, em sua versão mais esdrúxula, atinge-nos a todos de maneira livre e democrática.

As forças populares, organizadas em seus movimentos e coletivos, se veem isoladas e ameaçadas pela multidão solitária de indivíduos, que já não atuam mais pelo discernimento, associando-se aos instintos mais primitivos de uma repulsa de linhagem protofascista. O tempo dos argumentos e da coerência discursiva parece ter chegado ao fim, e ao que se verifica, todo o processo iniciado de modo grotesco com o impedimento de uma presidenta inocente culmina na violência física e moral que ilustra um vale-tudo eleitoral. É cada vez mais forte a impressão, para este que vos escreve, de que a escolha é livre, desde que ganhe o candidato da extrema-direita. 

São as perdas evidentes dentro de um sistema econômico, que encontra sua sobrevida não naquilo que se apresentava até há pouco como capitalismo sustentável, mas no capitalismo que estimula a exploração do mercado e a permissão do sucesso do indivíduo a qualquer preço. Para o Brasil, desponta no horizonte algo similar com as restrições democráticas de direito e com uma forte ordenação neoliberal similares ao que ocorreu no Chile de Pinochet. E lembrando Naomi Klein, tal associação só pode ocorrer de maneira completa em um regime de exceção, em que a livre organização das forças sociais é restringida ao máximo, para não dizer eliminada. É nesse quadro de expectativas obscuras que ressurge a mão nada invisível das forças armadas.