VI
Por sobre todas las cosas amo tu alma. A través del velo de tu carne la veo brillar en la oscuridad: me envuelve, me transforma, me satura, me hechiza. Entonces hablo para sentir que existo, porque si no hablara mi lengua se paralizaria, mi corazón dejaría de latir, toda yo me secaria deslumbrada.
(de Antología Poética, Mestas Ediciones, Madrid, 2000).

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